Cómo afrontar psicológicamente los grandes desastres de la naturaleza

Cómo afrontar psicológicamente los grandes desastres de la naturaleza

La situación vivida en los últimos días en La Palma, se ha convertido en un gran desastre, que  se une a las circunstancias que hemos vivido en los últimos tiempos, nada frecuentes pero con un gran impacto en nuestras vidas. Todas ellas, con poca capacidad para ser controladas por nosotros. Es por esto, que solo nos queda actuar sobre las consecuencias y gestionar el grado de afectación en nuestro presente y futuro, y la manera de incorporarlo a nuestra vida.

Este tipo de situaciones suele traer aparejadas consecuencias psicológicas de distinto nivel y afectación, en muchos casos a largo plazo. Uno de los más característicos es el Trastorno de Estrés Postraumático. Hemos hablado de ello en otras ocasiones, por lo que vamos a ver, de manera general, como afrontar el suceso según el momento de este en que nos encontremos.

Es importante normalizar que en este tipo de procesos es lógico sentirse triste, angustiado, ansioso o estresado. Son reacciones normales en una situación anormal. Cuando la situación se alarga o nos vemos incapacitados para llevar una vida funcional y adaptada al entorno, hemos de pedir ayuda.

ANTES

Para facilitar el control de algún elemento de la situación se puede preparar un plan de acción distinto ante las posibles consecuencias. La situación de La Palma en algunos casos ha permitido cierto tiempo para prepararse, en otros casos este tiempo no ha sido grande, por desgracia. No hay tiempo suficiente para desmontar una vida o despedirse de ella, pero poder elegir algunas cosas especiales para seguir permite tener un hilo de continuidad con nuestra historia, además de facilitar las gestiones posteriores.

DURANTE

Durante un desastre natural, una de las mejores maneras de aliviar la ansiedad es distribuir adecuadamente los recursos y suministros básicos y tener información clara de donde ir o qué hacer para mejorar la sensación de control sobre la situación. Es importante aceptar que no se puede controlar el fenómeno de la naturaleza y solo podemos actuar adecuadamente, mantener la calma y tomar precauciones. Algunos ítems para prepararse emocionalmente para estos eventos son:

  • Ponernos en contacto con familiares y amigos, como una fuente de apoyo adicional
  • Mantener hábitos saludables de autocuidado
  • Tratar de darle un enfoque positivo. Esto pasara y podremos superarlo
  • Esperar reacciones físicas de ansiedad, miedo, incertidumbre, insomnio, nerviosismo o dificultades para tragar o respirar

DESPUÉS

Tras el desastre natural, a las personas les ayuda mucho psicológicamente hacer algo constructivo  para recuperar la normalidad o paliar las consecuencias del impacto del desastre. Esto supone mayormente ayudar a personas, animales, aportar recursos, ayudar en actividades como limpiar, recoger, transportar objetos, recursos o personas que permitan sentir que controlan y aportan algo positivo a la situación o a su futuro. Esto puede ser canalizado a través de un sentido de propósito, esperanzas, proyectos, o actividades que le hagan sentir a las personas implicadas que trascienden la tragedia.

Uno de los máximos objetivos de los servicios de emergencia es restaurar los servicios y la normalidad lo antes posible. La atención psicológica ayuda a la persona a afrontar un desastre, a tomar decisiones y reubicar su vida lo antes posibles empezando por las necesidades básicas y siguiendo por la autonomía, el autocuidado (alimentación, sueño, ejercicio, calma), el confort o la red de apoyo (familia, amigos, o instituciones).

 

Ángela Santos

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