Cómo calmar a alguien

Cómo calmar a alguien

Hay situaciones que todos podido vivir en los que una persona cercana a nosotros está muy nerviosa. Ha sucedido algo externo o en su interior, que ha hecho que se desregule y no sea capaz de mantener la calma. Podemos ser también nosotros mismos, aunque esta tarea nos puede resultar más complicada, ya que estamos inmersos en una vorágine emocional. ¿Qué podemos hacer para que pueda volver a la situación de inicio y disminuir su agitación? Vamos a ver algunas cosas que podrían servirnos:   

 

  • No le digas tranquilízate, eso le hará sentir pequeño e incapaz, lo que aumentará la emocionalidad y transmitirá la idea de que no le entendemos cerrando la posibilidad de una comunicación con esa persona. Ya le gustaría a esa persona poder tranquilizarse cuando lo decidiera. 

 

  • Mantenga un tono de voz sereno, con pausas y transmitiendo compasión y calma. El cerebro humano utiliza las neuronas espejo como un elemento de adaptación social vital. Es por ello, por lo que nos imitamos constantemente. Tener ese modelo puede facilitar que la otra persona module su reacción y lo use como modelo de activación al interpretar que la situación no es tan grave, no es tan urgente, o tiene una solución posible.  

 

  • El contacto físico puede tener reacciones muy dispares, puede llegar a calmar a la persona en su mayor exponente o aumentar ese estado de nerviosismo. En muchos casos la carencia de espacio físico que se vive como espacio emocional puede desencadenar un estallido aun mayor de agresividad o nervios. Es por ello que usar esta variable está condicionado a la aceptación o receptividad que muestre la persona de forma física o de manera y verbal (mejor si la información que nos da es explicita, es decir, nos pide que nos alejemos o nos pide cercanía).  

 

  • Validar la emoción y comprender el razonamiento, no implica admitir la conducta o el razonamiento como tal. Sería algo así como “entiendo que te sientes así, aunque no comparto los motivos o los desencadenantes”, entiendo el razonamiento que usas en su secuencia lógica, pero no tengo que compartir las conclusiones de este, ni aceptar la conducta que no está justificada.  

 

  • Da espacio para que se exprese, esa ya es una fórmula para que la persona se calme. Si lo hiciera de manera agresiva o incorrecta es mejor reconducir e intentar mostrarle la inutilidad de usar esa forma de compartirlo, guiando hacia otra que sea más eficaz para los objetivos que tiene.  

 

  • Escucha activa, es tal vez una de las habilidades más difíciles y eficaces para el entendimiento interpersonal. Supone escuchar sin prejuicios y poniendo al hablante en el foco de nuestra total atención, sin juzgar, castigar o interpretar de manera subjetiva. El otro merece ser el mismo y poder manifestarse con libertad. La tarea de la escucha activa es entenderle desde su sistema de valores y darle el lugar para que se exprese tal y como es sin miedo al rechazo.  

 

  • Enfocarse en la respiración. Recuperar el control de la respiración no es fácil, pero supone la llave para ir recuperando otros parámetros físicos que están fuera de nuestro alcance por si solos (como el latido cardiaco o la sudoración).  

 

  • Recordarle a la persona que esto también pasara. Saber que es algo pasajero ayudara a darle una importancia relativa.  

 

  • Poner el foco en las acciones que nos pueden ayudar a salir de esta situación. De esta forma la persona se dirigirá a acciones concretas más que a lo que siente y recuperara la sensación de poder controlar la situación.